domingo, 9 de noviembre de 2014

Félix Vallotton. Dessinateur de Presse.

 "Dessinateur de Presse" incluye la casi totalidad de ilustraciones que el artista suizo realizó para diversos periódicos; con una gran carga satírica en sus grabados, llega al límite en la serie "Crimes et Châtiments" originalmente publicadas en la revista anarquista "L"assiette au Beurre" a comienzos del siglo pasado. El libro recupera esas estampas litografica de audaz humor y crítica, aunque en el camino los editores olvidaron que el autor las concibió con acentos de color. Aún así, la belleza de la obra de Félix Vallotton no merma por este detalle. Algunas muestra en baja resolución (las digitalicé en 2500 x 3500 píxeles aproximadamente) y el consiguiente enlace.










"Un día le preguntaron al dibujante y caricaturista Jean-Louis Forain dónde exponía sus obras y respondió: “en los quioscos”. Daumier y Vallotton, siendo pintores imprescindibles en los museos, fueron grandes maestros del periodismo gráfico, de la prensa satírica y de su medio por antonomasia, la litografía.(...)

Ha sido una idea excelente emplazar, en medio de esta amplia muestra de Daumier, una sala con 22 litografías del suizo Félix Vallotton (1865-1925), muy distante en estilo de Daumier, pero genuino heredero de su odio al burgués. Las litografías de Vallotton expuestas aquí aparecieron en la revista anarquista L"assiette au beurre en los primeros años del siglo XX. “Avoir l"assiette au beurre” significa “tener la sartén por el mango” o algo así, y la revista atacaba ferozmente a los pilares e instrumentos del orden social: patronos, sacerdotes, jueces, policías.

En las estampas de Vallotton sólo existen dos clases: las víctimas (el proletario, la mujer, el niño) y los verdugos (entre los cuales pueden distinguirse las bestias humanas y quienes las mandan, los respetables propietarios y funcionarios). En cada estampa, una manifestación distinta de la misma violencia general: el gendarme tortura al detenido, el cura azota al niño, el marido apalea a su mujer, el propietario dispara sobre el intruso. Cada viñeta lleva una breve frase que resume y comenta la situación, poniendo en juego no la prédica y el sentimentalismo sino un despiadado humor negro. Un automóvil aplasta a una niña, y un gendarme advierte al otro: “Saluda primero, que es el auto de la Prefectura”. Un orondo propietario con escopeta se justifica ante el guardia que levanta el atestado: “¡Está muerto, de acuerdo! Pero ¿estaba o no estaba en mis tierras?”. (Este humor negro de inspiración política radical tiene hoy entre nosotros un heredero extraordinario, El Roto, en las páginas de El País).

El estilo de las estampas de Vallotton corresponde a la estructura del mundo social dividido que en ellas se denuncia: a base de contornos sintéticos y contrastes tajantes, con grandes manchas negras compactas. Ese estilo no brota de la litografía; Vallotton lo ha importado de sus grabados en madera de los años 90 (pioneros de una gran rehabilitación de la xilografía, que tanto influiría en los expresionistas alemanes). Las audacias de la mise en page recuerdan a las estampas japonesas (que Vallotton coleccionaba), a los compañeros nabis, a ciertos ilustradores art nouveau. Pero Vallotton pone todos los recursos del lenguaje gráfico moderno, a veces tan elegantes, al servicio de un significado: la asimetría y la composición en diagonal expresan una vida social desigual e inestable, los escorzos forzados y las figuras cortadas por el marco declaran la intensidad de la violencia imperante."



Guillermo Solana

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