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miércoles, 6 de julio de 2011

Martin Tom Dieck. Monsieur Lingus (Suda Mery K!)

Pensar que tras hojear esta Suda Mery K!  (primera que tuve en mis manos) una de las razones por las que decidí comprarla fue suponer que tras los extraordinarios dibujos de Martin Tom Dieck tenía lugar una adaptación de la historia de Mersault. Claro, ante la inmediatez del acto no deparé en que “El Extranjero” titulaba una sección de la revista que daba asilo en nuestros pagos -durante unas hojas- a un historietista europeo y no a una versión de la obra de Albert Camus.

Martin Tom Dieck no hubiese podido aparecer en una antología que no fuera Suda Mery K! (el Lápiz Japonés llevaba años extinta, pero era candidata para acogerlo en uno de sus tomos). El proyecto de Thomas Dassance, Carlos Reyes y Frank Arbelo fue ambicioso en el buen sentido: logró llevar al público material de excelente calidad con autores como Thomas Ott, Miguel Brieva, Carlos Nine, Juan Sáenz Valiente, Isol, Iván Brun, Nicolas de Crécy, Julián Taborda, Jorge Ruibal, Marcelo d‘Salete, la dupla Ginevra-Agrimbau, Mosquito, entre muchos otros.
Mención aparte merecen las secciones Alkimista, para la exploración del lenguaje propio de la historieta o “una sección para desmontar los mecanismos de la narración secuencial” que logró propuestas interesantísimas llegando a convertirse en otra genial sección como Abhipo, e History K! dedicada al pasado de la historieta latinoamericana. No hay un solo número de Suda Mery K! que no sea digno de estar en la mejor biblioteca, y esto se debe al esfuerzo de sus editores.

Y lo que hace Tom Dieck…es un trabajo sutil tanto en su argumento como en su planteo estético. Formalmente me remite (tal vez arbitrariamente) a otro grande –pero de la pintura-como Lasar Segall. La distribución del negro, el empleo de los grafismos, la soltura del dibujo y, como diría mi amigo Zacatillo, la forma de descomprimir las páginas con un registro de dos viñetas junto a la austeridad del texto, dan protagonismo al dibujo sin que por ello la lectura sea sencilla.
Es una de esas historietas que hacen repensar las posibilidades expresivas del medio.
(Un post largo, pero imposible de seccionar)

Llevo algún tiempo rastreando trabajos del alemán editados en nuestro idioma, hasta ahora de manera infructuosa…