Mostrando entradas con la etiqueta Grabado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Grabado. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de noviembre de 2015

Guillermo Facio Hebequer. Sentido Social del Arte.



"Un artista comprometido. Actitud si no infrecuente, terrible de sobrellevar en un medio rico en solicitaciones, en  una sociedad corrupta que domina poderosas maneras de invitar a “integrarse”. Nada resulta, pues, más difícil que el sostener esa dignísima y elemental actitud. Facio Hebequer, obviamente, no dudó al elegir. Su obra lo está diciendo a las claras. Entre las señoras empingorotadas y el proletariado en lucha, no se planteó ninguna opción. Eligió la causa popular y sostuvo su actitud con enorme dignidad." 
                                                                                                                                     

                                                                                                                                  Geno Díaz.




El último aporte del blog es un incunable de -permítaseme el término- la literatura plástica nacional. Se trata del inhallable (aún en la web) libro de artículos de Guillermo Facio Hebequer, “Sentido Social de Arte”, publicado por la editorial La Vanguardia en 1936, año de la muerte del artista.

Los textos son cuanto menos polémicos, como evidencia de una época de conflictos y enfrentamientos abiertos dentro del escenario de la pintura argentina. Si el autor la emprende contra Quirós, Guttero  o Petorutti es en un marco de hostilidades recíprocas. La crítica de esos años impugnó con énfasis la pintura de tesis de los “Artistas del Pueblo”, por sus temas, pero por sobre todo por no adscribir a la renovación formal propuestas por las vanguardias.

"Sentido Social del Arte" se constituye de una selección de artículos e incluye algunas ilustraciones, no muy fieles a las pinturas y grabado originales. Esto no impide hacer una mención aparte de dos fotos publicadas en el volumen. Dentro del libro hallamos el único testimonio -que yo conozco- del vitral que Facio Hebequer había realizado a comienzo de los '30 para la Unión Ferroviaria. Según comenta Silvia Dolinko en un artículo:

En 1952 se consideró que los vitrales habían perdido vigencia y fueron retirados por las autoridades de la entidad obrera. Se habló con vaguedad explícita de órdenes de arriba. A
partir de ese momento no se supo más nada de las vidrieras. Los directivos actuales aseguran que se quebraron al sacarlos; pero otra versión señala que fueron encajonados y guardados.



Fotografías del interior del libro "Sentido Social del Arte" que se ciñen perfectamente a la descripción dada por Dolinko de los vitrales del edificio de la Unión Ferroviaria, en la Av. Independencia al 2800.


Sólo resta compartir el enlace para descargar el PDF, que intenté hacer lo más fiel posible al original en mi poder, y una serie de extractos de los articulos de este artista del pueblo, como un punteo de lo que allí encontrará el lector interesado.





"Aquí, cuando un pintor tiene listos sus "cuadritos", le nace en seguida una especie de sarampión que no lo deja quieto hasta que no los manda a Francia o los pone en la calle Florida. La misma fiebre que padecen algunos escritores por publicar, la padece la mayoría de los pintores por exponer. Los que trabajan poco, exponen mucho. Al revés de los que trabajan mucho, que exponen poco."

"Quirós es un pintor que aprendió a pintar. Y aprendió todo lo que puede aprender durante toda una vida una persona que estudia constantemente y con toda conciencia. Todo lo que el estudio puede dar a un artista, Quirós lo recogió Ahora bien. Si el estudio consiste solamente en aprender lo que hicieron los otros, y si consiste en adquirir la facultad de reproducir lo exterior del modelo mediante la línea, el color y el tono, Quirós ha estudiado con gran provecho. Pero si el estudio no consiste tan sólo en plasmar la forma sino también el contenido, a Quirós le hace falta todavía estudiar. Y si hay algo que no lo da el estudio y que está por encima del estudio, algo que distingue la inspiración de la rutina, ese algo no lo tiene Quirós ni posiblemente lo adquirirá nunca. Es la temperatura. A Quirós le falta temperatura."

"(...) uno de sus abanderados afirmó recientemente que hoy cualquier persona medianamente culta puede pintar. Como pintan los del "arte viviente" o, más bien, los "vividores del arte", de acuerdo. Como debe pintar un pintor, ¡no! Igual da asegurar que cualquier hombre culto puede abrirnos la barriga en canal para operarnos o ponerse a dirigir una orquesta.(...)
Se quiere destruir el oficio de pintor porque, sea por insuficiencia orgánica o por incapacidad para el estudio, no pueden adaptárselo. El oficio, sin ser uno, pues cada artista le imprime características propias, es al pintor lo que la palabra al hombre: ¡su medio de expresión! Y cuanto menos sepa, más tartamudea, sin negar, claro está, que hay quien habla y no dice nada."
 

"El ritmo de la vida se ha precipitado. No hay mañana. Lo que ha de ser, será hoy. Un pelagatos comienza a pintar y se cree ya con derecho a la celebridad. El estudio no sirve para nada. El éxito se consigue fuera del arte, en las empresas que comercian con él, en Europa, en las redacciones de los periódicos entre nosotros.
Así como cuando se trata del arte ya nadie se acuerda ni menciona a la emoción y todo se vuelve hablar de fórmulas y procedimientos, así es también cuando se trata del éxito: jamás una voz se alza para proclamar que debe obtenerse estudiando…
Se ofrecen medios y más medios de conseguirlo menos el único legitimo: ¡el estudio!
Y porque no se quiere estudiar, no se sabe pintar.
Y porque no se sabe pintar, se inventan disfraces como el "arte viviente" y macanas corno la cuarta dimensión del claro obscuro."

"Como movimiento pictórico, el vanguardismo se concretó a revolucionar exclusivamente el procedimiento, si cabe llamar revolución al desbarajuste técnico en que se debate.
Un arte que no se basa en una nueva manera de sentir las cosas, en una nueva comprensión de la vida o en la compulsación de nuevas aspiraciones humanas y que persigue tan sólo una nueva manera de fabricar cuadros, tenía, irremisiblemente, que terminar como está terminando."

"El cerebro de la humanidad quiere descansar y para que no se le acuse de holgazanería, hace cualquier cosa. Sólo así puede explicarse el caos actual de la pintura."

"El pintor, en la actualidad para vivir de su arte, debe necesariamente producir para el mercado burgués. Necesita, en consecuencia, seguir cretinizándose en la fabricación de retratos de cualquier animal enriquecido, gordo o flaco; de cualquier dama pingorotuda, con barba o sin barba o de cualquier general, a caballo o sin caballo."

"(...) ¿nos deja el arte burgués algún renglón que podamos nosotros, los que nos anticipamos al devenir, trabajar revolucionariamente por su advenimiento?
Creemos que sí. Y que éste algo es el grabado. El grabado es la anticipación de la pintura mural. A nuestro juicio, la forma más adecuada para la plástica de masas."

"El artista, en general, vive, no de a pie, como todo el mundo, sino a caballo. Habla a caballo. Nada hace ni piensa nada desde el suelo. Medita y obra desde el lomo de su animal. Ensilla, digamos, el pingo de su actitud mental allá en los primeros albores de su juventud y una vez que está montado suele después jinetear de largo hasta la realización de sus últimos atentados artísticos."

 "Toda obra de arte que no tienda a mejorar el medio social en que nace y se desarrolla, contribuye a arruinarlo o a perpetuar sus fallas y deficiencias. La neutralidad, tras de no ser posible, ofrece el inconveniente de que favorece siempre a una de las dos partes en lucha."

"Otro (y éste es literato, ¡ahij 'una!) sale defendiendo a Guttero (...) Digamos, antes que nada, que el literato en cuestión es hombre "de ideas". Enemigo declarado de la burguesía. Enemigo personal.(...)

¿Qué idea tiene Guttero del trabajo y de los trabajadores para pintarlos como los pinta? ¿No aparecen en sus telas los estibadores, hermosos, robustos, rosados, llevando la carga a cuestas con bizarría y elegancia, bajo la mirada plácida de la madre feliz que le ofrece sus pujantes pechos a un niño también rosado y mofletudo, mientras le guiña un ojo al padre que seguramente le legará a la criatura su puesto de burro en los diques? ¿Acaso cuando un escritor revolucionario lee una descripción del trabajo en la que se dice que el trabajo robustece el cuerpo, y desarrolla los músculos y otras macanas por el estilo, no se subleva? ¿Y por qué no se subleva cuando un pintor falsea la realidad, al extremo de creer que los trabajadores del puerto llevan las bolsas con elegancia y que mientras las llevan tienen tiempo de hacerles remoquetes a sus "preciosos vástagos"? Las tonalidades claras, transparentes y voluptuosas de Guttero se parecen extraordinariamente a las palabras huecas y almibaradas de los escritores cursis. ¿Quién no sabe, esté en la derecha o en la izquierda, que el trabajo ordinario es brutal y degradante ¿Que tuerce el cuerpo y el alma? ¿Que jamás, jamás, un burreador de bolsas podrá conservar los huesos en orden? ¿Quién no conoce la joroba del cargador, el callo del zapatero o el trípode espinal del empleado? ¿Cómo es qué le ha podido fallar tan lamentablemente a nuestro poeta su infalible malhumor obrerista al punto de exaltar a un crumiro de la pintura?"

lunes, 31 de agosto de 2015

Frans Masereel. Mi libro de horas.


Otro libro -el útlimo- de este referente del grabado social, cortesía (nuevamente) de mi biblioteca personal. 














miércoles, 1 de julio de 2015

Victor Delhez. Los Cuatro Evangelios de Nuestro Señor Jesucristo. IV.

Esta entrada final del libro ilustrado por el maestro belga, quiero dedicársela a Checho, sin cuya intervención me hubiera perdido la actual muestra de Delhez que se exhibe en el Sívori hasta el domingo próximo. Aprovecho para recomendarla, porque no es común ver tanta obra junta de este virtuoso de la madera, incluyendo dos tacos originales, para quienes aún dudan que se tratan de xilografías.

Evangelio de San Juan.





martes, 27 de enero de 2015

Los Artistas del Pueblo. Catálogo SAAP, 1989.

Inconseguible catálogo editado por la Sociedad Argentina de Artistas Plásticos, a cargo -como siempre- de Miguel Ángel Muñoz, con la participación de Diana Wechsler. La descatalogada publicación data de 1989, y pertenece a la que tal vez haya sido la primera gran muestra de Los Artistas del Pueblo. En este caso es importante puntualizar en el texto, dado que las imágenes no fueron impresas en una calidad que permita su visualización. Para ello, consultar las otras entradas destinadas al grupo de los cinco, dentro de este mismo blog.



domingo, 9 de noviembre de 2014

Félix Vallotton. Dessinateur de Presse.

 "Dessinateur de Presse" incluye la casi totalidad de ilustraciones que el artista suizo realizó para diversos periódicos; con una gran carga satírica en sus grabados, llega al límite en la serie "Crimes et Châtiments" originalmente publicadas en la revista anarquista "L"assiette au Beurre" a comienzos del siglo pasado. El libro recupera esas estampas litografica de audaz humor y crítica, aunque en el camino los editores olvidaron que el autor las concibió con acentos de color. Aún así, la belleza de la obra de Félix Vallotton no merma por este detalle. Algunas muestra en baja resolución (las digitalicé en 2500 x 3500 píxeles aproximadamente) y el consiguiente enlace.










"Un día le preguntaron al dibujante y caricaturista Jean-Louis Forain dónde exponía sus obras y respondió: “en los quioscos”. Daumier y Vallotton, siendo pintores imprescindibles en los museos, fueron grandes maestros del periodismo gráfico, de la prensa satírica y de su medio por antonomasia, la litografía.(...)

Ha sido una idea excelente emplazar, en medio de esta amplia muestra de Daumier, una sala con 22 litografías del suizo Félix Vallotton (1865-1925), muy distante en estilo de Daumier, pero genuino heredero de su odio al burgués. Las litografías de Vallotton expuestas aquí aparecieron en la revista anarquista L"assiette au beurre en los primeros años del siglo XX. “Avoir l"assiette au beurre” significa “tener la sartén por el mango” o algo así, y la revista atacaba ferozmente a los pilares e instrumentos del orden social: patronos, sacerdotes, jueces, policías.

En las estampas de Vallotton sólo existen dos clases: las víctimas (el proletario, la mujer, el niño) y los verdugos (entre los cuales pueden distinguirse las bestias humanas y quienes las mandan, los respetables propietarios y funcionarios). En cada estampa, una manifestación distinta de la misma violencia general: el gendarme tortura al detenido, el cura azota al niño, el marido apalea a su mujer, el propietario dispara sobre el intruso. Cada viñeta lleva una breve frase que resume y comenta la situación, poniendo en juego no la prédica y el sentimentalismo sino un despiadado humor negro. Un automóvil aplasta a una niña, y un gendarme advierte al otro: “Saluda primero, que es el auto de la Prefectura”. Un orondo propietario con escopeta se justifica ante el guardia que levanta el atestado: “¡Está muerto, de acuerdo! Pero ¿estaba o no estaba en mis tierras?”. (Este humor negro de inspiración política radical tiene hoy entre nosotros un heredero extraordinario, El Roto, en las páginas de El País).

El estilo de las estampas de Vallotton corresponde a la estructura del mundo social dividido que en ellas se denuncia: a base de contornos sintéticos y contrastes tajantes, con grandes manchas negras compactas. Ese estilo no brota de la litografía; Vallotton lo ha importado de sus grabados en madera de los años 90 (pioneros de una gran rehabilitación de la xilografía, que tanto influiría en los expresionistas alemanes). Las audacias de la mise en page recuerdan a las estampas japonesas (que Vallotton coleccionaba), a los compañeros nabis, a ciertos ilustradores art nouveau. Pero Vallotton pone todos los recursos del lenguaje gráfico moderno, a veces tan elegantes, al servicio de un significado: la asimetría y la composición en diagonal expresan una vida social desigual e inestable, los escorzos forzados y las figuras cortadas por el marco declaran la intensidad de la violencia imperante."



Guillermo Solana